Castilleja de la Cuesta es uno de los municipios más pequeños de Andalucía, con solo 2,14 kilómetros cuadrados, y aun así viven en él más de 17.000 personas. Para cualquier empresa de mudanzas en Castilleja de la Cuesta eso significa una cosa: casas pegadas unas a otras, poco espacio para aparcar y mucha atención al acceso del camión. El nombre no engaña; el pueblo se asentó al final de la llamada Cuesta del Caracol, unos cien metros por encima de la vega del Guadalquivir.
El núcleo antiguo se organiza a lo largo de la calle Real y la plaza de Santiago. En esa calle murió Hernán Cortés en 1547, en la casa-palacio que hoy ocupa el colegio de las Irlandesas, y en ella están también la parroquia de la Inmaculada Concepción y la hacienda de San Ignacio. Alrededor crecieron, sobre todo en los años setenta y ochenta, barriadas de bloques como El Faro, Nueva Sevilla o La Inmaculada.
Quien se muda a Castilleja suele buscar cercanía a Sevilla a precio de Aljarafe, y muchos se mueven después a los pueblos vecinos cuando necesitan más espacio. Desde nuestra base en Alcalá de Guadaíra llegamos en algo más de media hora, y llevamos unos 20 años resolviendo mudanzas en cascos urbanos tan apretados como este.